El Rayo Verde

diciembre 10, 2010

En los últimos días, El Rayo Verde se ha cruzado varias veces en mi camino, por lo que me han entrado ganas de hablar sobre éste tema. Al documentarme, he visto que infinidad de blogs y artículos comenzaban citando la obra de Julio Verne, así que no seré menos.

Habéis observado el sol cuando se pone en el horizonte del mar? Sí, sin duda alguna (…) Pero ¿Os habéis dado cuenta del fenómeno que se produce en el preciso instante en que el astro radiante lanza su último rayo, si el cielo está completamente despejado y transparente? ¡No, seguramente no! Pues bien, la primera vez que tengas ocasión (…) no será, como podría presumirse un rayo rojo lo que herirá la retina de vuestros ojos, sino que será un rayo verde, pero un verde maravilloso, un verde que ningún pintor puede obtener en su paleta.”

 

Nunca he sido capaz de contemplarlo. Dicen que sólo se puede ver durante uno o dos segundos bajo unas condiciones meteorológicas muy concretas y en puntos geográficos determinados. Además, existen cientos de leyendas que hablan sobre este escurridizo momento, lo que hace que nos planteemos si se trata de un fenómeno real, o tan sólo una leyenda.

Los egipcios contaban historias sobre un rayo verde que podía verse al atardecer, pero no fue hasta finales del siglo XIX cuando se demostró científicamente su existencia. Estos científicos decían que no se trataba de un rayo, y que tampoco tenía por que ser de color verde. Además, también se dedujo que no era un efecto que sólo ocurría al atardecer, sino que también era posible verlo al amanecer.

La leyenda se había convertido en realidad. El Rayo Verde existía. Los científicos habían conseguido una vez más desmitificar el mito.

 

 

Las leyendas son mucho más románticas, y si tengo que elegir, prefiero seguir pensando que El Rayo Verde tan solo sucede cuando dos personas que están enamoradas contemplan juntas la puesta de sol. Y si no lo están, y El Rayo Verde hará que se enamoren inmediatamente el uno del otro.

La opción científica está ahí, pero si por un momento creéis en la magia, quizá, puede que tan solo quizá, ésta consiga hacer que encontréis finalmente a esa persona que tanto tiempo lleváis buscando.

Cartel de la película dirigida por Eric Rohmer en 1986


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